PAP0833 - Sindicalismo en Argentina antes y después de la crisis del 2001.
GT: SOCIEDADE, CRISE E RECONFIGURAÇÕES NA AMÉRIC LATINA
En el contexto de las características políticas y económicas que adquirieron algunos países de América Latina en los últimos años, resulta interesante reflexionar en el caso de Argentina, en el papel jugado por el actor sindical. En particular, en este trabajo nos proponemos reflexionar sobre algunos de sus rasgos comparando la situación de los años ´90 y aquellos años posteriores a la crisis del 2001.
En la segunda mitad de la década del ´90, en pleno auge del modelo neoliberal, el papel del sindicalismo, como motorizador y expresión del conflicto social, se debilitó. En un contexto económico recesivo y de aumento de la desocupación, se consolidaron los movimientos de trabajadores desocupados o “piqueteros”. Si bien las protestas sindicales no desaparecieron, los conflictos se caracterizaron por ser, más bien, de carácter “defensivo” debido a las consecuencias nefastas del proceso de privatizaciones, a la alta desocupación y el temor de perder el empleo. Como señala la literatura especializada, los principales objetivos de las protestas fueron el pago de sueldos adeudados, la lucha contra la reducción del salario y contra los despidos, la defensa de la fuente de trabajo, etc. En ese marco, el sindicalismo oficial de la principal central sindical argentina, la Confederación General del Trabajo (CGT) se caracterizó por sus rasgos de “sindicalismo empresario”, en clara connivencia con las reformas neoliberales.
La compleja situación política y económica de finales de los ´90 hizo eclosión en la crisis del 2001.
Hacia el año 2003, Néstor Kirchner asumió la presidencia con un discurso crítico al neoliberalismo iniciándose el proceso denominado de “recomposición institucional” en el que se reubicaban gradualmente los sindicatos en el centro de la escena política, en tanto expresiones de la conflictividad social-laboral. En efecto, con condiciones económicas favorables, aumento de la inflación y un gobierno afín a la tradición sindical peronista, los sindicatos encuentran las posibilidades de intensificar reclamos laborales que hasta entonces permanecían latentes y los conflictos adquirieron un carácter más “ofensivo” teniendo en cuenta el contexto de reactivación económica.
De este modo, el sindicalismo se re-posicionó en un lugar de “fortalecimiento” en el escenario argentino a partir del 2003, rasgo que continúa, con algunas particularidades, hasta nuestros días. Identificar las características de dicho fortalecimiento es otro de los objetivos del presente estudio.